Inicio·Neuropsicología

Cómo usamos pruebas y puntajes en neuropsicología.

Esta página explica una valoración neuropsicológica. La psicoterapia individual, la terapia de pareja y familia, y la consulta psiquiátrica siguen rutas diferentes.

En neuropsicología, medir tiene sentido cuando ayuda a distinguir explicaciones posibles, describir un perfil o seguir un cambio. Antes de aplicar una prueba definimos qué pregunta debe responder; después explicamos qué permite concluir y qué queda abierto.

Instrumentos publicados y verificables

Nombramos los instrumentos que usamos y explicamos para qué sirve cada uno: las escalas Wechsler para capacidad intelectual, la Vanderbilt de NICHQ y la ASRS de la Organización Mundial de la Salud para dificultades de atención, y el PHQ-9 y el GAD-7 como cuestionarios de tamizaje de ánimo y ansiedad, entre otros. Ninguno se elige por rutina: depende de la edad, la pregunta y el contexto.

Un resultado se entrega con su margen

Ningún puntaje es un número exacto: toda medición tiene un margen, y nuestros informes lo dicen en vez de esconderlo. Donde el dato alcanza, se afirma; donde no alcanza, se describe y se deja abierto. Es menos vendedor y es más útil — un resultado presentado como más firme de lo que es se paga después, en decisiones.

P2P16P50P84P98 P50 = mediana de personas de la misma edad P12
Cómo se lee un percentil: la zona sombreada es la proporción de personas de la misma edad con un resultado igual o menor. La marca es el resultado — un lugar en una distribución, no una sentencia. Así se presenta cada puntaje en nuestros informes.

Lo que un puntaje no dice

Un cuestionario no establece un déficit, y una prueba aplicada un martes por la tarde no resume a una persona. El dato apoya el juicio clínico, no lo reemplaza: se cruza con la entrevista, con la historia y con lo que reportan quienes conviven con la situación. Cuando el número y la vida no coinciden, se investiga — no se le cree al número por ser número.

Cuando corresponde, revisamos el cambio

Una evaluación inicial puede servir como línea de base. Si el objetivo y el instrumento permiten repetir la medición, comparamos resultados y funcionamiento cotidiano antes de hablar de mejoría. Un cambio pequeño dentro del margen de medición no se presenta como un resultado clínico.

Por eso una valoración neuropsicológica toma tiempo

El proceso habitual de una valoración neuropsicológica son cuatro sesiones. Ese tiempo permite entrevistar, aplicar las pruebas indicadas, integrar la información y explicar un informe en lenguaje claro. La duración puede cambiar según la edad y la pregunta; si hace falta una sesión adicional, se acuerda antes.

Agendar cita