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Neuropsicología.

Una evaluación para responder preguntas concretas sobre atención, memoria, aprendizaje y funcionamiento cotidiano.

La neuropsicología estudia el desempeño en tareas de atención, memoria, lenguaje, aprendizaje y planificación. Combina pruebas estandarizadas, observación, entrevista e historia clínica; ninguna fuente se interpreta por separado.

Eso la hace útil justo cuando las opiniones se contradicen: el colegio dice una cosa y la casa ve otra, el rendimiento no coincide con el esfuerzo. O alguien siente que su memoria cambió y no sabe si es la edad, el estrés o algo más.

Qué se evalúa

  • Atención. Sostenida, selectiva y dividida. No es una sola cosa, y fallar en una u otra tiene consecuencias distintas.
  • Memoria. Qué se registra, qué se consolida y qué se puede recuperar. Un problema en cada uno de esos tres pasos se ve igual desde afuera y se apoya distinto.
  • Lenguaje. Comprensión, acceso a las palabras, fluidez, lectura y escritura.
  • Funciones ejecutivas. Planear, organizar, cambiar de estrategia, inhibir. Es lo que más pesa en la vida adulta y lo que peor mide un examen escolar.
  • Velocidad de procesamiento. Cuánto tarda alguien en hacer algo que ya sabe hacer. Bajarla convierte una jornada normal en una carrera imposible.
  • Habilidades visoespaciales y capacidad intelectual general, cuando la pregunta lo requiere.

Los instrumentos se eligen según la edad y el motivo, no se aplican todos. En niños y adolescentes, escalas WISC-IV y WISC-V (escala Wechsler de inteligencia para niños), y ENI (Evaluación Neuropsicológica Infantil) para el perfil de desarrollo infantil. En adultos, Neuropsi (una batería neuropsicológica para adultos). Cuando la pregunta es autismo, ADOS-2 (escala de observación para el diagnóstico del autismo). Y escalas de reporte como la Vanderbilt de NICHQ y la ASRS v1.1 de la Organización Mundial de la Salud en las valoraciones de atención.

Cómo es el proceso

  • Entrevista inicial. Motivo de consulta, historia del desarrollo, historia escolar o laboral, salud, sueño y medicación. Aquí se define qué se va a evaluar — no al revés.
  • Aplicación de pruebas. Una o dos sesiones, cara a cara, con material físico y tiempos controlados.
  • Corrección e interpretación. Los puntajes se comparan con normas pertinentes y se leen como un perfil junto con la historia y el funcionamiento cotidiano. Un puntaje aislado no establece un diagnóstico.
  • Sesión de entrega. Una conversación, no un sobre cerrado. Se explica qué se encontró, qué significa y qué se recomienda, con espacio para preguntar.

El proceso habitual son cuatro sesiones y cuesta $200.000 por sesión, $800.000 en total. Si por la edad o por lo que se esté evaluando hacen falta más, se acuerda antes de empezar. Cada sesión dura 50 minutos, y el informe se entrega la semana siguiente a las pruebas.

Cómo es el informe

Un informe que solo trae puntajes obliga a la familia a buscar quién se los traduzca, y ahí se pierde la mitad del valor de la evaluación. El nuestro se escribe para que lo entienda quien va a usarlo. Describe el perfil en lenguaje claro y dedica la mayor parte del espacio a recomendaciones aplicables. Esas recomendaciones dicen qué ajustes sirven en el aula, qué cambia en la casa, qué conviene entrenar y en qué orden.

En el caso escolar, es el documento con el que un colegio puede sustentar ajustes razonables. También le sirve para construir el PIAR (Plan Individual de Ajustes Razonables) que exige el Decreto 1421 de 2017.

El proceso lo lleva siempre la misma persona. En el equipo hay psicólogas clínicas, un psicólogo con formación en neurociencia y una médica psiquiatra. La asignación se hace según lo que la consulta necesita — no según quién tenga el hueco libre.

Qué esperar

Lo que casi todo el mundo describe después de la entrega es orden: llegaron con una lista de cosas sueltas y salen con una explicación que las conecta. Eso por sí solo cambia el trato, porque cuesta menos acompañar a alguien cuando se entiende por qué le pasa lo que le pasa.

Y una precisión importante: una valoración neuropsicológica no es un pronóstico. Describe cómo está funcionando alguien hoy y qué lo apoya; no dice hasta dónde va a llegar. Tampoco reemplaza el estudio médico cuando hace falta. Cuando el cuadro lo requiere, el informe sustenta la remisión y orienta a dónde seguir, en vez de dejar que el proceso empiece de cero.

Dónde y cómo

Presencial en Bogotá y Cajicá. La aplicación de pruebas requiere presencialidad, porque varias se administran con material físico y con observación directa del desempeño. La entrevista inicial y la entrega del informe sí pueden ser virtuales. Consulta particular, sin trámite de autorización.

La hace el equipo de neuropsicología, con posgrados en neuropsicología clínica y en neurociencias. Sus perfiles están en la página del equipo.

Si no estás seguro de que esta sea tu puerta, puedes comparar los tipos de consulta o escribirnos para recibir orientación antes de reservar.

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