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Psicología clínica.
Atención psicológica para niños, adolescentes y adultos. Primero entendemos qué está pasando; después acordamos qué trabajar y cómo revisar si está ayudando.
No necesitas llegar con un diagnóstico ni con el relato ordenado. Puedes consultar porque una emoción o un patrón está interfiriendo con tu vida. También porque algo se repite a pesar de tus intentos por cambiarlo o porque necesitas comprender qué apoyo puede servir. Con niños y adolescentes, la primera lectura incluye también a sus cuidadores y el contexto familiar o escolar.
Cuándo puede ayudar
Una primera cita puede tener sentido cuando el malestar persiste, empieza a afectar el sueño, el estudio, el trabajo o los vínculos. O cuando una familia está preocupada por cambios emocionales o de comportamiento en un niño o adolescente.
- Ánimo y ansiedad. Tristeza sostenida, preocupación, miedo, irritabilidad o sensación de estar siempre en alerta.
- Patrones que se repiten. Formas de reaccionar, evitar o relacionarse que alivian por un momento, pero mantienen el problema.
- Experiencias difíciles y cambios. Duelo, separaciones, conflictos, transiciones o hechos que siguen afectando la vida cotidiana.
- Niñez y adolescencia. Dificultades emocionales, sociales o de comportamiento que requieren comprender al niño y trabajar con sus cuidadores.
No hace falta esperar a que la situación sea grave. La primera cita también sirve para valorar si la psicoterapia es la ayuda indicada y, si no lo es, orientar el siguiente paso.
Cómo se decide el trabajo
Las primeras sesiones combinan entrevista clínica, historia del problema, contexto, objetivos y preferencias. Con esa información se formula una hipótesis de trabajo y se eligen las herramientas que mejor responden a la consulta. No se aplican todas ni se decide solo por un diagnóstico.
- Terapia cognitivo-conductual. Permite examinar la relación entre pensamientos, emociones y conductas, y practicar cambios concretos dentro y fuera de la sesión.
- Aceptación y compromiso. Ayuda a cambiar la relación con experiencias difíciles y a recuperar acciones conectadas con lo que la persona valora.
- EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares). Puede considerarse cuando hay síntomas relacionados con experiencias traumáticas, después de una valoración, preparación suficiente y consentimiento.
- Enfoque sistémico. Ayuda a comprender cómo los vínculos y el contexto participan en el problema; a veces conduce a proponer un espacio de pareja o familia.
Antes de usar una herramienta, la profesional explica por qué la propone, qué se espera de ella y qué alternativas existen. Los objetivos y las decisiones se revisan durante el proceso. Siempre que sea posible, la misma profesional mantiene la continuidad; si otra atención resulta más adecuada, el cambio se conversa y se coordina.
Qué ocurre desde la primera cita
- Contacto inicial. Puedes escribir una sola frase por WhatsApp. Antes de reservar te confirmamos disponibilidad, modalidad y tarifa.
- Primera sesión. Se explora qué está pasando, desde cuándo, qué se ha intentado y qué te gustaría que cambiara. No tienes que contarlo todo de una vez.
- Plan de trabajo. Se acuerdan objetivos, frecuencia y una forma de revisar el progreso. Con menores de edad también se define la participación de los cuidadores y qué información se mantiene privada.
- Revisión y cierre. El plan se revisa periódicamente. Puede continuar, ajustarse, incluir otra atención o cerrarse cuando los objetivos acordados se han cumplido.
La consulta es confidencial. En la primera sesión se explican el manejo de la historia clínica, quién puede acceder y los límites legales relacionados con la seguridad y la protección de menores. También puedes revisar nuestra política de privacidad.
Cómo revisamos si está ayudando
El progreso no se supone ni se promete: se observa con información acordada desde el comienzo. Además de cómo te sientes, importa qué está cambiando en tu vida cotidiana y si el proceso sigue respondiendo a tus objetivos.
- Metas acordadas. Se revisa si aquello que motivó la consulta está cambiando de una manera útil y observable.
- Funcionamiento cotidiano. Sueño, estudio, trabajo, relaciones y capacidad para afrontar situaciones que antes desbordaban o se evitaban.
- Medidas breves. Cuando aportan información, pueden usarse cuestionarios estandarizados para seguir síntomas o áreas específicas.
- Decisión compartida. Con los resultados se decide si conviene continuar, ajustar los objetivos, cambiar el enfoque, remitir o cerrar.
Trabajar material difícil puede aumentar el malestar de forma temporal. Un empeoramiento sostenido, un riesgo nuevo o sentirse inseguro no se asumen como parte inevitable del proceso. Conviene hablarlo de inmediato para revisar el plan y coordinar apoyo adicional si hace falta.
Modalidad, tarifa y equipo
Presencial en Bogotá y Cajicá, y en línea desde cualquier lugar de Colombia. La consulta es particular: se paga directamente, sin trámite de autorización ni tiempos de espera. La sesión cuesta $200.000 — tarifa publicada, sin sorpresas.
La atiende el equipo de psicología clínica. Trabaja con adultos, con niños y adolescentes y con parejas y familias. Puedes conocerlo en la página del equipo.
Si no sabes qué tipo de consulta necesitas, no tienes que decidirlo a solas. Puedes comparar las líneas de atención o escribirnos para que el equipo te oriente antes de reservar.
Situaciones que atendemos en psicología clínica
- DepresiónTristeza sostenida, pérdida de interés, cansancio que no cede con el descanso.
- AnsiedadPreocupación que no baja, insomnio, sensación de alerta constante.
- Ataques de pánicoCrisis de angustia repentinas y el miedo a que vuelvan.
- AutoestimaAutocrítica que paraliza y desconexión de lo que a uno le importa.
- Poner límitesDecir que no sin culpa, en el trabajo, en la familia y en las relaciones.
- Dependencia emocionalVínculos que duelen y de los que cuesta salir.
- Conducta alimentariaComer, el peso y el cuerpo ocupando el centro del día.
- Trauma y estrés postraumáticoExperiencias que siguen presentes como si estuvieran ocurriendo.
- DueloUna pérdida que pesa más o dura más de lo que uno esperaba.
- Estrés laboral y agotamientoEl trabajo ocupando el descanso, el sueño y el ánimo.
- Conducta en niñosBerrinches, desafío y límites que en casa ya no funcionan.